¿QUIÉNES SON LOS NUEVOS FICHAJES DEL RAYO? (V)

INFORAYO.COM // Proseguimos esta serie de artículos de InfoRayo.com en los que queremos dar a conocer a la afición en profundidad las nuevas incorporaciones de esta temporada a nuestro Club. Hoy hablamos de dos jugadores, uno más joven y otro más veterano, uno gaditano y otro zaragozano, que han despertado muchas sensaciones en estos primeros partidos de la temporada. Ambos han sido goleadores, y ambos son piezas clave en el juego del equipo de Iriondo. Hoy toca hablar de Iza Carcelén y Luso Delgado.

Isaac Carcelén “Iza”

Nacido en 1993 en la gaditana localidad de El Puerto de Santa María, este defensa, conocido por la prensa y la afición como “Iza”, estuvo ligado al Betis desde pequeño, debutando con el filial, en Segunda B, en septiembre de 2011, equipo con el que jugó durante tres años. En 2015 fue fichado por el Real Zaragoza, donde jugó dos temporadas como titular la mitad de los partidos. Tras esas dos campañas, fue captado por la Cultural y Deportiva Leonesa de Segunda, donde fue titular indiscutible, y marcó seis goles, aunque no pudo evitar el descenso de su equipo a Segunda B. En julio de este 2018 ha sido fichado por el Rayo Majadahonda para dos temporadas. En estos primeros partidos de temporada ya ha dado muy buenas sensaciones, y se ha ido convirtiendo en uno de los principales recursos de Antonio Iriondo en su juego combinativo. Y es que Iza Carcelén es defensa, pero posee un juego muy flexible, en el que es capaz de hacer casi de todo, actuando con frecuencia como lateral derecho. En nuestro Rayito ya ha marcado tres goles, en los doce partidos de esta temporada de Liga y Copa.

Iza, en su etapa en el Real Zaragoza (2015-2017). Imagen: Cadena SER.


Luis E. Delgado “Luso”

Luso, como se le conoce brevemente en el mundo del fútbol, es en realidad Luis Eduardo. Centrocampista con propensión a medio punta, este zaragozano nacido en 1984 constituye uno de los jugadores más veteranos de la plantilla del Rayo Majadahonda esta temporada. Se inició en el deporte rey con el equipo de su ciudad, el Real Zaragoza, y con diecinueve años ya jugaba en el Zaragoza “B”, hoy Deportivo Aragón, de la Segunda División B. En 2006 pasó a la Unió Esportiva Figueres, club en el que apenas se mantuvo unos meses, tras los cuales fichó por el Rapitenca, hasta que en 2007 recaló en Unió Esportiva Sant Andreu, que estos días ha saltado a los medios de comunicación por su clasificación para dieciseisavos de Copa del Rey (que, por muy poco, nosotros no conseguimos), en los que se enfrenta al Atlético de Madrid. Aunque actualmente este conjunto está en Tercera, cuando Luso jugó estaban en Segunda B. Fue tres años después cuando pasaría definitivamente a su etapa dorada: el fichaje por el Girona, que supuso su primera participación en Segunda y, por tanto, en el fútbol profesional. Allí permaneció tres años, en los que jugó setenta partidos y marcó diez goles. Y así, después de siete años jugando en equipos, de mayor o menor nivel, pero todos catalanes, en el 2013 fichó por el Córdoba: donde, tras jugar una temporada, obtuvo el ascenso a Primera División. Allí estuvo el conjunto blanquiverde una única temporada, hasta que descendieron a Segunda. Luso se mantuvo dos temporadas más en el equipo cordobés. En las cuatro temporadas en las que estuvo jugando allí, tanto en la Liga BBVA como en la Liga Adelante, jugó 116 partidos (una media de 29 por temporada), siendo un jugador muy recurrente en la alineación de los andaluces. Así, en 2017 puso fin a su etapa con el Córdoba y fichó por el Huesca, todavía en Segunda, donde tuvo una participación destacada, hasta que en el verano pasado el Rayo Majadahonda le fichó por una campaña, con posibilidad de otra más. Esta temporada no ha jugado todos los partidos (siete de Liga y uno de Copa), pero ha demostrado ser un jugador de calidad para el equipo de Iriondo. Ha sido destacada su gesta en el encuentro contra el Real Oviedo, hace unas semanas, donde un gol suyo en el último instante nos dio la victoria.

Luso Delgado intenta quitarle el balón a un tal Leo Messi, en la etapa del Córdoba en Primera. Imagen: El Periódico de Aragón.

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LA MARCA ‘RAYO MAJADAHONDA’

EDITORIAL INFORAYO.COM // Es innegable que el grado de conocimiento entre la opinión pública que el Rayo Majadahonda ha conseguido durante estos últimos meses ha sido espectacular. Nadie, sinceramente, hablaba de nosotros fuera de Majadahonda y alrededores, y, de la noche a la mañana, cuando ganamos al Cartagena y nos convertimos en equipo de Segunda, nos convertimos en ‘equipo revelación’, algo que se ha ido consolidando con las épicas victorias del club durante estas semanas, contra el Sporting, el Oviedo, la UD Las Palmas…

De ser un equipo considerado a priori la ‘cenicienta’, primero del play-off de ascenso a Segunda, y luego de las primeras jornadas de la propia Liga, ya nadie piensa que un partido contra el Rayo Majadahonda es coser y cantar. Poco a poco, los equipos se han ido concienciando de ello, y en el partido que perdimos por la mínima con un muy buen fútbol en La Rosaleda esto quedó patente. ¿Que jugamos contra el Rayo Majadahonda? Pues a estar atentos, porque estos son capaces de liarla.

El Rayo es un equipo completamente imprevisible. De hecho, creo que si hicieran una estadística de los encuentros que más gente falla en sus pronósticos de La Quiniela, el equipo con resultados menos apostados sería el Rayo Majadahonda. Solo hace falta darse una vuelta por las webs de esas, por cierto, dañinas y pérfidas casas de apuestas para ver que casi siempre los pronósticos son en nuestra contra. Y el fútbol, el nuestro, en ocasiones obra para romper por completo esta predicción.

Ahora bien, un equipo que de forma súbita ha conseguido ser conocido por la sociedad, pero que se ha ganado la admiración de esta de una manera más paulatina (porque lo del Rayo es una gesta que, objetivamente, merece un reconocimiento), debe darse a conocer y potenciar su marca de equipo. Somos el Club de Fútbol Rayo Majadahonda, y se tiene que decir alto y claro.

Sinceramente, no me gusta —tampoco me gustaba cuando estábamos en Segunda B— ir a la casa de mi equipo, a la de verdad, al Cerro del Espino, y no encontrar por ningún sitio ni el escudo de mi equipo ni, tan siquiera, el nombre del campo. Por ningún lado. Que sí, que ya sé que este hecho va en virtud del acuerdo realizado en 1997 entre Miguel Ángel Gil, directivo del Atlético de Madrid; el presidente del Rayo Majadahonda, Enrique Vedia; y el entonces alcalde Ricardo Romero de Tejada por el cual el Ayuntamiento cedería al Atleti en calidad de usufructuario de las instalaciones del Cerro del Espino y les dejaría construir su ciudad deportiva e implementar toda su simbología en detrimento de la del Rayo Majadahonda por un periodo de cincuenta años, de los que solo se han cumplido veintiuno. A cambio de ello, los gastos por gestión y mantenimiento para el club rojiblanco. El Cerro del Espino no es el Cerro del Espino, es el “Wanda Training Complex”, un nombre frío, vacío de significado y que es solo un síntoma más de la radicalización del negocio del fútbol.

El montaje es muy cutre, pero es un poco la idea de lo que quiero que sea la entrada del Cerro del Espino.

Sin esa alianza con el Atleti del 97 el Rayo no hubiera podido disfrutar de una tranquilidad económica, al saber mantenidas las instalaciones donde jugaba, durante los últimos veinte años. En ese sentido el acuerdo ha resultado muy beneficioso a largo plazo y, además, ha permitido una relación de cordialidad con los colchoneros que ha desembocado en el alquiler del Metropolitano para que juguemos nuestros partidos durante esta primera vuelta de temporada. Sin embargo, en 1997 la situación era diferente: excepto precisamente ese año, en el que estuvimos por primera vez en Segunda B, éramos un equipo de Tercera, como hasta hace poco. La distancia entre ambos clubes era abismal. Hoy sigue habiendo una gran distancia entre Rayo y Atleti, pero por primera vez el Cerro del Espino lo ocupan dos equipos profesionales de fútbol, cada uno con sus intereses, que gracias a Dios han sido casi siempre comunes, con sus aficiones y con sus propias identidades.

Ya es hora de ver más al Rayo en el propio pueblo de Majadahonda. Ya es hora de que cuando vayamos a ver a nuestro equipo a casa, que por fortuna será pronto, veamos nuestro escudo en grande, acompañado de la inscripción “C. F. Rayo Majadahonda”, en vez de esas absurdas letras chinas del complejo del Atleti. Por nosotros, y por el señor que venga a ver al Dépor, o la señora que venga desde Málaga. Que sepa que allí juega el Rayo, que antes de el campo de entrenamiento del Atlético de Madrid, quien se merece todo el respeto, el Cerro del Espino es el campo del Rayo Majadahonda. Quiero ver más gente por la calle con nuestra camiseta (que, por cierto, a más de 60 euros poca gente la va a comprar), quiero ver más bares con bufandas del Rayo en las paredes. Quiero ver a un pueblo en comunión con su Club.

El Rayo, por su parte, la institución del Club, debe implicarse más en lo que a comunicación se refiere. El uso de Twitter es muy bueno, pero hay que publicitarse más. Spots para internet, que sean creativos y originales, publicidad exterior del Club de manera periódica. Que el Rayo esté más presente en los majariegos, y que lo noten como algo propio.

El Ayuntamiento también puede hacer cosas. La ‘marca Rayo’ debe aparecer en el campo de la Oliva, junto al cartel de ‘Escuela Municipal de Fútbol’. Además, y esto es algo fundamental, el consistorio dirigido por Narciso de Foxá debe señalizar como corresponde a un estadio al que miles de personas irán, desde enero, cada domingo. Por las calles, en las entradas del municipio, los conductores que vengan de fuera deben saber por dónde se va al estadio. Esto es algo que considero muy importante y que el Club no haría mal en sugerir al Ayuntamiento.

En definitiva, que echo en falta ver el escudo de mi club, y ojalá, en un futuro próximo, lo pueda ver, en mayor o menor medida, en el Cerro del Espino. Es, sencillamente, proteger nuestros símbolos y afianzarlos.

MOVILIZACIÓN MASIVA DEL RAYO A ALCORCÓN

INFORAYO.COM // La relación de proximidad entre el Rayo Majadahonda y la A.D. Alcorcón ha hecho posible que este club ceda trescientas entradas, por un precio de 15 euros cada una, a los aficionados rayistas para el encuentro que ambos clubes van a disputar el próximo domingo 4 de noviembre a las 6 de la tarde. Esta contingencia supondrá el mayor movimiento de afición rayista a un estadio visitante en la historia del Club. El Municipal de Santo Domingo, además, se encuentra a unos 21 kilómetros de Majadahonda, curiosamente mucho más cerca de nuestro municipio que el Wanda Metropolitano (33 km), en el que jugamos como locales hasta enero.

Los aficionados que deseen conseguir estas entradas promocionales por 15€ (el precio general es de 30€) deberán inscribirse en la sede del Club de la Calle Santa Catalina (frente al mercadillo) a partir de hoy lunes. Además, el Club de la posibilidad de realizar el traslado en autobús por cinco euros más, igual que en los partidos que jugamos como locales en el Wanda Metropolitano.

El encuentro contra el Alcorcón será un derbi entre dos equipos vecinos y amigos. El conjunto anfitrión tiene una experiencia de ya unas cuantas temporadas en Segunda, pero también posee muchos rasgos en común con el Rayo Majadahonda. Fue en 2010 cuando los alfareros lograron ascender a la entonces Liga Adelante por primera vez, teniendo que acometer, igual que nosotros con el Cerro, una profunda obra de ampliación en el campo (ellos pasaron de 2.800 a los actuales 5.100 espectadores, cuando se acabaron las obras en 2014). El Rayo nunca mira a ningún equipo con la lejanía de la superioridad, pero mucho menos lo hará con un equipo tan parecido al nuestro y que tantas alegrías está viviendo en este momento.

Desde InfoRayo os animamos a todos a que os suméis, por solo 15 euros, a esta iniciativa para vivir el domingo una interesantísima jornada de fútbol madrileño.

El Municipal Santo Domingo antes de la reforma acometida por el ascenso alfarero a Segunda en 2010. Imagen: Taquilla.com

PRIMER EMPATE DEL RAYO ANTE EL OSASUNA

RAYO MAJADAHONDA 1 · 1 OSASUNA

CRÓNICA INFORAYO.COM // Tras diez partidos de liga en Segunda, en los que el Rayo Majadahonda se había convertido en el único equipo de todo el fútbol profesional español (Primera y Segunda) que no había empatado ningún partido, hoy, al fin, sí lo ha hecho, y en el Rayo lo agradecen. “El Osasuna ha sido mejor que nosotros”, así justificaba el técnico Iriondo esa bendición al punto conseguido hoy domingo contra el Club Atlético Osasuna, en un encuentro mediocre por parte de ambos equipos, pero aún más por la del Rayo Majadahonda. Un partido que, inmediatamente de su desenlace, nos hizo avanzar cuatro puestos en la clasificación, aunque hubiéramos subido cuatro más en una eventual victoria, pero que pasará sin pena ni gloria en esta “historia de un sueño” (como lo llaman en el Club) que es nuestra primera aventura en Segunda División.

Domingo por la tarde (que con el cambio de hora a las seis ya era prácticamente de noche), clásico Barça-Madrid y, para rematar, frío, muchísimo frío (unos siete grados a lo largo del partido), en un estadio sin calefacción. Naturalmente, tras la asistencia tan buena que había habido en el partido contra el Oviedo (unas 7.000 personas), esta vez sólo ocuparon el Wanda Metropolitano unas 2.500 personas (de las cuales, unas 500 serían del conjunto rojillo).

El partido comenzó con puntualidad y, cuando aún los aficionados no nos acabábamos de sentar, Fede Varela pudo, en el primer minuto, haber marcado el primero del Rayo con un golpeo con la zurda que fue detenida por Rubén, portero pamplonica. Ojalá ese hubiera sido un preludio del juego del Rayo, pero no fue así. El Rayo, no obstante, había comenzado con garra, y en esos primeros quince minutos llevó las riendas del partido, y controló el balón casi a su antojo. Minutos, aún así, que fueron convirtiéndose poco a poco en minutos tediosos e insípidos. Verdés (del Rayo) y Roberto Torres (del Osasuna) lo intentaron disparando, pero ninguno tuvo puntería. El aburrimiento que destilaba un partido en el que, amén de esas indecisas jugadas buscando una ocasión, hubo falta precisamente de eso: ocasiones. El Osasuna fue, de todas maneras, el que, de repente, cogió el timón del partido y toreó a un Rayo que se había quedado de repente sin ideas, sin originalidad y sin su frescura característica. Los navarros fueron ligeramente superiores hasta el minuto 33, cuando una acción de Aitor García, una muestra de atrevimiento al fin y al cabo, que se marchó por los aire, delimitó un tímido sorpasso del Rayo Majadahonda que se mantuvo los minutos anteriores al pitido de descanso. No había pasado nada.

Siempre me da la sensación que, durante los quince minutos de pausa en el descanso, el Rayo Majadahonda sufre una metamorfosis que, aunque en la inmensa mayoría de los casos es positiva, en este caso no lo fue. Aunque los primerísimos minutos de la segunda parte, el Rayo salió algo más fuerte (en tan solo un minuto, Luso y Aitor García realizaron dos remates, el primero fuera del área y el segundo dentro, que no tuvieron éxito), algo cambió de repente, y el Rayo volvió a ser manejado por el Osasuna, y esta vez de una manera clara. El conjunto de Arrasate pudo entonces desplegar su juego sin ningún tipo de incordio por parte del anfitrión. El balón no salía del área rayista, y eso creó mucho peligro. Entonces llegó el gol: en el minuto 59, después de una asistencia de Nacho Vidal (el futbolista), que centró bien el balón, Juan Villar no tuvo más que rematar el balón para que este pudiera entrar sin que Basilio tuviera oportunidad de evitarlo. El Osasuna estaba por delante del Rayo en el marcador, y el desarrollo del encuentro durante los minutos siguientes, haría justa la ventaja del visitante en el Metropolitano, con un Rayo que no pareció excitarse mucho, como sí le ocurre otras veces, cuando va perdiendo por la mínima y tiene un margen de tiempo lo suficientemente amplio como para remontar el resultado. Iriondo decidió darle otro aire al Rayito y cambió a Luso por Verza, y a Fede Varela por Nico Schiappacasse en tres minutos. El Rayo pisó ligeramente el acelerador durante los siguientes minutos y no se dejó acosar más por el Osasuna, aunque la superioridad en el campo seguía siendo de los rojillos. El Rayo mejoró, pero no lo suficiente como para atacar con firmeza (algo que realmente el Rayo no había hecho en todo el partido). De una manera completamente imprevisible, una velocísima contra de Iza Carcelén, que le pasó el balón a Aitor Ruibal, que iba algo por delante, posibilitó que el bético empatara el partido con un suave remate. Uno a uno. Era el minuto 76 y aún podían pasar más cosas. Los majariegos, de repente, parecieron despertar. Solo siete minutos después el mismo Aitor Ruibar estuvo a punto de marcar su segundo gol con un tiro desde muy lejos que rozó el larguero. Era muy difícil marcar desde ahí, pero pudo haber pasado. Esos últimos minutos del partido, en los que Iza fue cambiado por Enzo Zidane, fueron de igualdad entre rayistas y rojillos, sin nada interesante que nos hiciera pensar en algo que no fuera el empate, que el Osasuna estuvo a punto de evitar en el 92 cuando un tiro de Aridane Hernández le dio al larguero. No tuvieron suerte.

El partido acabó con una sensación agridulce para los aficionados rayistas, que, aunque deseaban, como es lógico, haber ganado, a la vista de las circunstancias no despreciaban el empate, un empate que nos salvó de estar al borde del descenso y que ahora nos deja en una suerte de statu quo ante bellum, esperando a que el Rayo suba de esas posiciones centrales cuando empiece a ganar. En resumen, que el empate en un partido regular tirando a malo para el Rayo, que quizá el Osasuna mereció ganar, nos deja en una situación idéntica a la de antes del partido, como si nunca se hubiera jugado. Quizá para los jugadores del Rayo lo mejor es eso: hacer como si nunca hubieran jugado este partido.

EL SPORTING ELIMINA EN PENALTIS A UN RAYO SUPERIOR

RAYO MAJADAHONDA (3) 1 · 1 (4) REAL SPORTING DE GIJÓN

CRÓNICA INFORAYO.COM // Ciento veinte minutos, más los penaltis, hicieron falta para que ayer el Sporting de Gijón se llevara a casa la continuidad en la Copa del Rey. Vimos, sin embargo, a un Rayo Majadahonda, plagado de jugadores inusuales como Echu o Benito Ramírez, en los que Iriondo confió con la doble intención de testearlos fuera de la ferocidad de LaLiga 1|2|3 y de reservar a las grandes bazas del equipo para el encuentro del domingo ante el Reus, cuya eventual victoria podría significar un insólito acercamiento a los puestos de play-off. Las apuestas, de momento, dan como favorito al Reus, pero lo cierto es que ahora mismo el Rayo tiene tres puntos más en la clasificación que el equipo catalán.

Las dos últimas victorias, contra el Sporting y el Real Oviedo, nos habían hecho fabular una victoria contra el equipo gijonés, que finalmente no se produjo. O quizá sí debería haberlo hecho, ya que de los 120 minutos de partido, el Rayo pudo haber dominado perfectamente en 75, o lo que es lo mismo, segunda parte y prórroga.

Al poco de comenzar el encuentro se lesionó Jorge García, lo que dejó momentáneamente en estado de shock a un Rayo que había organizado su juego teniéndole en cuenta. Curiosamente de origen gijonés, el defensa fue rápidamente sustituido por Jeisson. El Sporting aprovechó esta situación y metió gas al motor. Los jugadores asturianos dominaron entonces el juego, que se centró en el campo del Rayo, presionando a un Ander Cantero que hizo un muy buen partido. En el minuto 15 Cantero paró sin dificultad un tiro por lo bajo de Neftali, pero no pudo detener el balón en el 22 cuando ese mismo jugador remató de derecha a izquierda, una jugada desconcertante en la que el portero majariego no tuvo capacidad de reacción. El Sporting se había puesto por delante, aunque eso no desanimó en absoluto al conjunto rayista. Para nada. Tras unos cuantos minutos más de superioridad del visitante, el Rayo metió caña y se introdujo de lleno en el partido. Siempre le pasa eso al Rayo: necesita unos minutos para calentarse. Ese Rayo flojo del comienzo se estaba convirtiendo en una verdadera molestia para un Sporting que iba cambiando la estrategia a la de defender el resultado. Después de unos minutos de tira y afloja en la que prácticamente no hubo ninguna acción de interés, el árbitro pitó final del primer tiempo.

El descanso sirvió al Rayo para reorganizar su táctica y salió al campo como un león. Fue entonces cuando comenzó una situación de superioridad majariega que se mantendría hasta los penaltis, que en ese momento nadie imaginaba. En el 48 la tuvo Jeisson, pero se le fue muy alta. Desde entonces, el equipo de Rubén Baraja acorralado por el de Antonio Iriondo, que aprovechó la buena marcha del Rayo para cambiar a Echu, que, pese a ser un jugador aún en formación realizó una buena primera parte, por Fede Varela. Óscar Valentín y Morillas tuvieron sendas oportunidades, pero la más clara fue la de Toni Martínez en el setenta, que se fue rozando el larguero. Allí el Rayo pudo haber empatado. Aunque el Rayo ya era superior, Cantero vio acercarse peligrosamente el balón el varias ocasiones. De hecho, en el minuto 73, el sportinguista Pedro Díaz pudo haber sentenciado el partido con un gol que chocó con el larguero, de forma parecida a lo que le había pasado a nuestro Toni poco antes. Tras esta acción, el murciano fue sustituído por Nico Schiappacasse. No hubo más oportunidades de gol, aunque el Rayo jugaba, a la vez, con la tranquilidad de no sentir una presión excesiva del rival y la ansiedad por empatar el partido de una vez, porque ya se estaba acabando. La afición rayista pitó en el 85 por la lesión de Santana, del Sporting, que hizo detener el juego un minuto.

De izquierda a derecha, Ruibal (autor del gol), Galán y Morillas, tres de los mejores del partido. Imagen: C. F. Rayo Majadahonda.

Y cuando parecía que el Sporting ya estaba en dieciseisavos, después de un último intento de Galán que fue parado sin dificultad por Dani, portero del equipo asturiano, y después de multitud de córners que esperanzaron a los majariegos, el gol llegó. Con una asistencia de Iza, el bético Aitor Ruibal empataba… en el 90. Fue un gol bonito, incluso saboreado por el propio Ruibal. De derecha a izquierda, dentro del área. Dani no pudo hacer nada. El colegiado añadió cuatro minutos al segundo tiempo, en los que el Rayo, con su afición, se envalentonó y buscó rematar la faena. Enzo estuvo muy cerquita, pero no fue preciso lanzando el balón, que se le fue por arriba. Final. Final del segundo tiempo: empezaba la prorróga.

El Rayo metió aún más leña al fuego y, al poco de empezar el primer tiempo de la prórroga, Fede Varela y Nico hicieron dos remates que no fueron certeros: uno se fue fuera, y otro fue parado por el meta. En el 99 Galán pudo haber hecho el segundo gol pero, mala suerte, pero se fue algo desviado, cerca del palo izquierdo. El Rayito seguía fuerte, pero no conseguía dar con la tecla adecuada. Cantero no tuvo que hacer casi nada, ya que los pocos tiros del Sporting que se sucedieron durante esos minutos se iban fuera. En la segunda parte, Fede Varela ejecutó una gran jugada desde fuera del área que fue detenida a ras de suelo por el portero sportinguista. El equipo de Iriondo no dejaba de presionar fuerte, parecía que en una de esas iba el gol. Al Sporting le costaba salir de esa presión del Rayo, y durante muchos momentos la totalidad de los jugadores se encontraba defendiendo. Antes del pitido final, el Rayo tuvo tres oportunidades más: una de Galán en el 113 en la que el balón se fue un pelín desviado, otra de Iza en el 114 que fue rechazado por la defensa del Sporting y, finalmente, una última de Fede Varela en el minuto de añadido que se marchó arriba.

Penaltis. La primera vez que el Rayo se iba a la tanda de penaltis en un partido, en sus cuarenta y dos años de historia. Nunca antes había pasado. El inicio fue esperanzador para el Rayo: fallo del Sporting y gol de nuestro Galán. Luego, gol del Sporting, fallo del Rayo, gol del Sporting, fallo del Rayo y gol del Sporting. Uno a tres. Nos tocaba: fallábamos esa y nos íbamos. Y si la metíamos, los otros también lo hacían y también nos íbamos. El destino nos dio una última oportunidad y el Rayo marcó, el Sporting falló y el Rayo volvió a marcar. Nos encontrábamos en igualdad absoluta. Tres a tres. Tras cinco intentos de cada uno, iban dos tiros más, en los que la victoria sería para el que tuviera una mínima ventaja. El Sporting acertó. Turno del Rayo: o marcábamos o a casa. La fortuna no le acompañó a Nico y falló ese penalti decisivo.

El Real Sporting de Gijón se llevaba así el pase a la siguiente fase de la Copa del Rey, algo nada destacable hablando de un equipo con una trayectoria como la del Sporting, pero que, sin embargo, fue celebrado por el entrenador Rubén Baraja, que hasta ese momento su situación había pendido de un hilo.

El Rayo Majadahonda perdió, con su “plan B”, con muchos jugadores diferentes a los que solemos ver en Liga. Perdió con un partido espectacular del 45 para delante, perdió con un espectáculo de encuentro, que fue in crescendo hasta el último momento. Perdió pudiendo haber ganado. Perdió, en mi opinión, mereciendo haber ganado. La vida es así, el fútbol es así, y la quiniela de los penaltis (aunque suena a topicazo) es así. Ahora, a concentrarse exclusivamente en la Liga, y a ganar el domingo en Reus, que con la Copa ya nos reencontraremos en la 2019-20.

PREVIA COPA: A POR TODAS PARA GANAR AL SPORTING

INFORAYO.COM // Queda ya muy poco para que Rayo Majadahonda y Sporting de Gijón se batan en duelo por segunda vez en tan solo diez días, y en el mismo escenario. InfoRayo realiza un análisis de cuál es la situación de ambos clubes antes de un partido que, estoy seguro, en el futuro será recordado por la afición rayista como el de aquella vez que llegamos tan lejos en un territorio hostil para nosotros como hasta ahora había sido la Copa del Rey.

Poca gente lo sabe, pero en realidad esta es la quinta vez que el Rayo compite en Copa, una competición que, aunque también está organizada por la RFEF, no tiene nada que ver con aquella Copa Federación que casi ganamos en 2016. Nos quedamos en aquella ocasión a puntito, en una final a doble partido contra el Atlético de Baleares, que empatamos en la ida en casa, y caímos por la mínima allí en Mallorca.

El Rayo también ha competido en la Copa del Rey de las ediciones 1992-93, 2001-02, 2015-16 y, también, 2017-18. O sea, disputamos la edición del año pasado, pero una derrota por 0-1 en casa nos apeó de seguir avanzando. Perdimos contra la Unión Adarve, un equipo de mitad de tabla de Segunda B, un hecho que hoy nos parecería una tragedia, aunque haya pasado solo algo más de un año. Nuestra primera vez, en otoño del 93, caímos por 1-3 en la ida y por 2-6 en la vuelta (un global de 3-9) contra el Real Aranjuez, que en ese momento estaba en Segunda B, y que actualmente está en Preferente. Cómo han cambiado las cosas, ¿no?

El Rayo-Adarve que acabó en una derrota nuestra por 0-1 en el Cerro. Imagen: Rayo Majadahonda.

Tan solo un año. Solo un año ha pasado desde la derrota contra el Adarve a la victoria contra la UD Las Palmas, el pasado 13 de septiembre. Fue un partido épico, que se saldó con la victoria del que parecía que, si ya la Segunda le estaba grande, la Copa del Rey aún más. Y dio la campanada. Tras un inicio poco halagüeño, con gol palmense en el minuto 3, Fede Varela se estrenó al borde del descanso, y Carcelén remató la faena con un gol de penalti en el 78. Todo a pedir de boca.

Ahora, tras dos victorias seguidas en Liga (situación, curiosamente, igual a la que había antes de la victoria contra la UD Las Palmas), el Rayo espera optimista a que el estilo Iriondo, que tantas veces ha funcionado, con grandes espectáculos futbolíticos como los vistos en los partidos contra Mallorca, Nàstic o, más recientemente, Sporting, vuelva a triunfar. Y es que se nota cuando el Rayo tiene ganas de jugar, de mover el balón. Poco a poco, una plantilla nueva por completo como la del Rayo esta temporada, ha ido madurando poco a poco hasta llegar a producir sinergias entre los jugadores, complicidad a la hora de mover el balón, y cada vez más picardía en las acciones. Por supuesto, aún queda mucho que avanzar en este camino de madurez, camino obligado si quieres ganar partidos en una competición tan dura como la Segunda División.

La incógnita es saber si Iriondo, en vista al partido de Liga contra el Reus (que será allí, en Cataluña) tan solo tres días después del partido de Copa, apostara por su once clásico (el de Basilio, Jorge García, Iza, los Varelas y Enzo), que tantas muestras de solidez han dado, o apostará por su ‘plan B’, como hizo en Las Palmas, teniendo éxito en aquella ocasión. En mi opinión, el relevo más arriesgado sería el de Basilio, quien aún no tiene en el equipo un guardameta que esté a su altura.

Así celebró el Rayo en los vestuarios de la UD Las Palmas su victoria por 1-2 en Copa contra los palmenses. Imagen: Telemadrid.

La situación de nuestro rival, el Sporting, no es tampoco sencilla de analizar. Hay que recordar que nuestra alegría cuando les ganamos hace algo más de una semana fue su tristeza. El Sporting, un equipo con 82 participaciones en Copa del Rey (su última ausencia en la competición fue en la 68-69), es a priori un rival muy difícil de batir. Sin embargo, ya ha quedado patente que el tamaño del contrincante no es relevante para el Rayo.

InfoRayo ha contactado con un medio de noticias del equipo asturiano, Soy Sportinguista“, quien ha tenido la gentileza de realizar para nosotros una reseña de cuál es el estado del club antes del duelo entre Rayo y Sporting.

El Sporting llega al encuentro de copa bajo minimos, tanto de jugadores como de moral, los últimos resultados cosechados por los hombres de Rubén Baraja han acrecentados las diferencias entre los aficionados rojiblancos y el técnico.

El partido de copa podría ser un pequeño balsamo para los animos de conseguir pasar la eliminatoria, para ellos el técnico vallisoletano cuenta con las bajas de Robin Lod, jugador que está llamado a ser el pilar del equipo, Dani Martín, el segundo portero del conjunto gijones que tiene una gran proyección y que se encuentra concentrado con la Selección Española sub- 21, Babin, el central de Martinica se encuentra concentrado con su selección, y la de la última perla de Mareo Pelayo Morilla, jugador que fue muy determinante en la pasada eliminatoria ante el Club Deportivo Numancia, y que al igual que sus compañeros se encuentra concentrado con la Selección Española sub- 19.

El once más probable podría ser el formado por: Mariño, en la porteria; Geraldes, Juan Rodríguez, Peybernes y Canella en defensa; Nacho Méndez, Cristian Salvador y Hernan Santana, en el centro del campo; Pablo Pérez, Alvaro Traver y Neftali Mazambi, en la delantera.

Siendo la Liga 1/2/3 el principal objetivo, la Copa es un muy buen banco de pruebas para el técnico vallisoletano también para mantener el estado en forma de los jugadores rojiblancos que menos están contando y también como escaparate para reafirmarse como posibles recambios de garantias para la exigente Liga.

Una derrota podría ser un simple bache, pero esto unido a una imagen y a un mal resultado en Cadiz podría suponer un cambio radical  en el rumbo sportinguista con un más que posible cambio de entrenador, que se podría fraguar la próxima semana a su vuelta de está mini- gira que mañana comenzará con una primera parada en el Wanda Metropolitano, ante un rival que ya sabemos como se las gasta sobre todo en su campo.

El fútbol, cada día nos lo demuestra, es un deporte completamente impredecible. Lo único que se puede dar por seguro es que el jueves desde las ocho viviremos un partido vibrante e intenso de la mano de estos dos clubes: el clásico e histórico Sporting de Gijón y el emergente (y cada vez más) Rayo Majadahonda. Ojalá la suerte nos acompañe.

SEGUNDA VICTORIA ASTURIANA EN UNA SEMANA

RAYO MAJADAHONDA 1 · 0 REAL OVIEDO

CRÓNICA INFORAYO.COM // El Rayito lo ha vuelto a hacer. Hemos ganado por uno a cero, una victoria mínima pero completamente inesperada. De esta manera, nos colocamos decimoterceros en la clasificación de Segunda, aunque a solo tres puntos del play-off de ascenso a Primera. Escalar posiciones será muy sencillo si seguimos ganando.

Segundo partido consecutivo contra un equipo asturiano. Aún queda uno más: el jueves a las 20h jugamos, también en casa, contra el Sporting, esta vez en Copa. Si ganamos, pasamos a dieciseisavos. Pase lo que pase, se puede considerar un triunfo del Rayo.

El Rayo Majadahonda comenzó el encuentro con una alineación poco novedosa, excepto por la aparición de Jeisson, que hacía semanas que no pisaba el campo. Una alineación, no obstante, que ha dado muestras de su solidez, encabezado por Basilio, el capitán. Iriondo apostó por el caballo ganador. Justo al comienzo, Aitor García pudo haber marcado el primero del Rayo (el tercero en lo que llevamos de Liga del onubense), pero el disparo salió fuera. A parte de esta acción, estos primeros minutos fueron de balbuceo y poca seguridad, los dos equipos se contenían entre sí, sin dejar que ninguno de ellos atacara. A lo largo de los minutos, el Rayo sí probó suerte alguna que otra vez, como ese remate de cabeza de Luso Delgado en el 29 que se marchó fuera por ir algo desviado el balón. No eran minutos de jugadas brillantes, ni de tácticas originales, de esas que hacen que el fútbol se convierta en un espectáculo. Eso sí, muchas faltas en contra de los visitantes asturianos: hasta diecinueve. Acabando la primera parte, el Oviedo metió algo de gas, llegando a producir ocasiones que, por su poca precisión, no llegaron a nada.

Basilio también hizo un buen partido, salvándonos en varias ocasiones de un gol carbayón. Imagen: LFP.

El segundo tiempo empezó con un Rayo deseoso de marcar. Luso, Iza, Rafa, Fede Varela y Aitor García protagonizaron unos cuantos ataques que, bien por ser rechazados o poco certeros, fueron infructuosos. El Rayo no tenía más el balón que el Oviedo, que tuvo, sin embargo, el dominio del balón durante esos minutos. El Rayo de los pases, del tiki-taka y de jugar al despiste no había venido. De hecho, ambos equipos realizaron casi los mismos pases en todo el partido, con una ligerísima ventaja del Rayo Majadahonda. Más tarde, toma y daca entre Oviedo y Rayo, llegando a ser un partido monótono en algunos instantes. Lo único destacado fue la aparición de Aitor Ruibal (cambiado por Jeisson), que le dio algo más de vida al encuentro, realizando dos ataques que no acabaron en nada. El encuentro seguía, y parecía que nada iba a pasar. Aitor García fue cambiado por Nico y, poco después, Fede Varela (que, aunque no ha marcado gol, es uno de los baluartes del Rayo) remató a la izquierda de la portería, muy cerca de ella, en el área, marchándose fuera ligeramente desviada. Lástima.

El partido olía a empate, el primero del Rayo en esta temporada. Iriondo agotó los cambios con el de Verza por Enzo Zidane, cuando solo quedaban cinco minutos para el final. Y entonces pasó. Un ataque del Rayo, aparentemente inofensivo, que acabó en saque de esquina gracias a la intervención de un jugador del Oviedo, fue rematado por Luso, ante la confusión de Alfonso Herrero, el portero. Así, el Rayo se adelantaba en el marcador cuando nadie lo preveía. Tras tres minutos de añadido en los que el equipo de Iriondo se dedicó a alejar el balón del área de Basilio, acabó el encuentro. Segunda victoria consecutiva del Rayo, y cuarta de toda la temporada, todo un bálsamo que nos hace coger más fuerza para la intensísima semana que se nos avecina: Copa el jueves contra el Sporting y, de nuevo, Liga contra el Reus en su casa. Que se preparen, que aquí esta el Rayo campeador.

EL ‘SUPER RAYO’ VUELVE VENCIENDO AL SPORTING

RAYO MAJADAHONDA 2 · 1 REAL SPORTING DE GIJÓN

CRÓNICA INFORAYO.COM // Ayer ganó el Rayo Majadahonda por 2-1 al Sporting de Gijón, en un partido vibrante y muy intenso que estuvo plagado de polémica por su inaudito arbitraje. Esta victoria despeja las dudas sobre la efectividad del Rayo en Segunda, y no solo nos saca del descenso, colocándonos en mitad de tabla, sino que nos ilumina la perspectiva sobre las próximas jornadas. El ‘Super Rayo’ ha vuelto, y nos ha vuelto a demostrar que tiene calidad de equipo de Segunda.

El Zaragoza-Osasuna, jugado un rato después, que acabó en empate a 1 nos deja un poco más atrás en la clasificación, pero a su vez nos facilita la escalada de posiciones ante una eventual victoria en el próximo encuentro en casa contra el Real Oviedo (dom. 16:00), que es posible ganar, viendo cómo juega el Rayo.

Y es que ayer el Rayito nos dio un recital digno de admiración. En una semana en la que ya se presagiaba que algo bueno podía suceder en el encuentro contra el equipo guaje, el Rayo había posado sonriente, toda la plantilla, equipo técnico, Iriondo y Vedia incluidos, en la foto oficial de esta temporada, no sin el ataque de determinados medios locales que, más que apoyar al Rayo, todos los días lo difaman.

El Rayo triunfó y se puede vestir de gala para el próximo partido, el último antes de ese alter ego del encuentro de ayer que será la tercera ronda de la Copa del Rey, en la que, como todos sabéis, jugaremos en casa contra el Sporting. Ojalá el resultado nos vuelva a acompañar en esa ocasión.

Tras un minuto de silencio por el reciente fallecimiento de Antonio Muñoz (padre de un infantil del Club), y ante la presencia de cuatro mil quinientos espectadores (mil de ellos esportinguistas venidos desde Gijón para apoyar a su equipo), los asturianos comenzaron el encuentro con un nivel más alto que el Rayo. Alvaro Jiménez, un joven jugador proveniente del Getafe, fue quien hizo más peligro en esas primeras jugadas. Sin embargo, rápidamente los rayistas reaccionaron y empezaron a ejercitar ese juego que tan bien suelen hacer: el tiki-taka, con paciencia y yendo poco a poco, a parte de algún contraataque, como el de Aitor García en el minuto 15, que fue detenido por el portero Diego Mariño.

Justo antes había comenzado la marea amarilla. Verza fue amonestado por el colegiado en un intento de robo del balón a Carmona. Esa fue la primera amarilla, pero luego vinieron otras nueve. Siete para el Rayo (una de ellas a Ruibal, que estaba en el banquillo, por un comentario desafortunado), y las otras tres para el Sporting. Esta actitud minuciosa hasta llegar a lo absurdo se mantuvo todo el partido.

Poco a poco, el Rayo fue cogiendo confianza con el balón, los pases que realizaba eran más arriesgados y, por tanto, creaba más peligro. Sin embargo, el juego del Sporting, que dejó de ser superior al del Rayo, compensó las acciones rayistas, por lo que el juego se concentró en el centro del campo. En el minuto 40, Nico pudo haber marcado el primero de remate, pero el árbitro pitó fuera de juego. De todas maneras, el gol no se hizo esperar mucho: con una asistencia de Enzo (cuyo padre, por cierto, se encontraba viéndole en la grada), Aitor García disparó con fuerza, marcando el primer tanto del equipo de Iriondo.

Instante en el que Iza Carcelén marca el segundo gol del Rayo. Imagen: LFP.

Así, nos íbamos al descanso. El Rayo elaboró un plan defensivo, con el fin de que el Sporting no remontará el partido, y, de hecho, el plan funcionó desde el principio. Es cierto que los asturianos tuvieron intenciones, pero se habían fortalecido con el descanso, y con cada intento de aproximarse a la meta de Basilio, rápidamente intervenía la defensa del Rayo, que ayer fue muy solvente. En el minuto 62, Nico tuvo una gran ocasión para meter el segundo. La posición y el centro eran perfectos, pero el balón rebotó con fuerza en un defensa del Sporting. Rubén Baraja, técnico esportinguista que ayer tuvo que escuchar pitos por parte de su afición, maniobró para revitalizar el juego del conjunto asturiano, realizando dos cambios que, sin duda, hicieron que el Sporting cogiera potencia. El juego empezaba a acercarse al área rayista, y Basilio tuvo que intervenir (siempre con gran acierto) en varias ocasiones.

Cuando parecía que el Rayo estaba arrinconado y que el Sporting marcaría de un momento a otro, una salida combinatoria de Aitor García y Fede Varela, con mucha velocidad, le dieron la oportunidad a Iza, que había avanzado también con rapidez, de marcar el segundo tanto del Rayo.

Era el minuto 76, y, aunque parecía que el encuentro estaba sentenciado, aún podían pasar cosas. En los minutos siguiente, Verza fue cambiado por Rafa López, y Enzo por Ruibal. Poco a poco, el Rayo fue replegándose con mucho peligro en su propio área, lo que hacía temer un gol esportinguista. En el minuto 86 Traver disparó y fue salvado por la defensa, pero un remate de Carmona, que estaba justo al lado, bastó para que el balón entrara en la portería de Basilio sin que éste pudiera hacer nada.

El Rayo quería que acabara ya el partido. Haciendo gala de un gran estoicismo, los jugadores rayistas aguantaron el tipo durante unos minutos muy incómodos, incluidos también los cuatro añadidos por el árbitro. Todos tuvieron que arrimar el hombro para hacer frente a los ataques de un Sporting que, de repente, se vino arriba. Ya cuando quedaba poco, una caída de Francisco Varela detuvo el partido durante un minuto, lo que provocó una sonora pitada de la afición del Sporting. En los últimos compases del encuentro, “el dúo dinámico”, Fede Varela y Aitor tuvieron una última ocasión de marcar un tercer gol, pero una prodigiosa intervención de Mariño salvó a su equipo de ello.

EL RAYO MERECIÓ MÁS EN LA ROSALEDA

MÁLAGA 1 · 0 RAYO MAJADAHONDA

CRÓNICA INFORAYO.COM // El Rayo Majadahonda ha perdido en La Rosaleda contra el Málaga por un 1 a 0, una derrota que, sin embargo, no fue tan mayúscula como la que pronosticaba la prensa deportiva. Como en el fútbol lo único importante son los goles, el Rayo no tiene nada de lo que presumir hoy, pero puede volver a Madrid con la cabeza alta de haber hecho un partido digno, con muchos minutos (yo diría desde el minuto 20 al 70) en los que el Rayo ha sido incluso superior al todopoderoso líder de la Segunda División.

Hay que recordar que el Málaga es un equipo de facto de Primera División: su estructura, jugadores y calidad de juego son dignos de esa categoría. El Málaga siente la Segunda División como algo impropio, un rincón de pensar al que ha ido esta temporada, pero que sabe que el castigo acabará cuando esta acabe. El Rayo ha demostrado muchas veces que sí quiere pertenecer a la Segunda División, que la permanencia al final de la temporada no es tan descabellada como se presuponía.

Sin embargo, los partidos ante el Granada y el Extremadura nos habían mostrado el fantasma de lo que podría ser nuestro futuro si no se cambiaba el estilo de juego. La incógnita ha resolver hoy era si, de una vez por todas, íbamos a dejar atrás esos partidos catastróficos, que sucedieron a la gloria más suprema del Rayo. Por fortuna, o gracias al “Dios del fútbol” al que Antonio Iriondo atribuyó el ascenso a Segunda, el Rayo ha vuelto a ser el de siempre. Ese Rayo peleón que, pese a tener un rival teóricamente superior, no se rinde y sigue luchando por la victoria hasta el último minuto. En general, hubo dos cosas que el Rayo ha mejorados sustancialmente respecto a anteriores jornadas: el juego en el centro del campo, que es el que hace que un equipo tenga peso en el partido, y que mueve el balón de un extremo a otro, y, sobretodo, la defensa. Esto último era lo más importante. La defensa rayista cumplió su función: bloquear los ataques del conjunto malaguista. No obstante, como es lógico, a veces el Málaga superaba esa barrera, y era entonces cuando se produjeron las principales ocasiones y el gol de Harper en el minuto 10. La defensa del Rayo fue, como mínimo, tan contundente como la de los andaluces. De hecho, el Rayo, y especialmente Schiappacasse y Toni Martínez, se adentró entre la jungla malaguista, llegando a crear ocasiones que fueron solventadas por Munir, portero del Málaga que hizo un gran partido. En el ataque, por tanto, Málaga y Rayo fueron más o menos parejos: 18 tiros contra 12.

Nicolás Schiappacasse, hombre del partido junto a Munir, portero del Málaga. Imagen: LFP.

El partido había comenzado con una superioridad clara del Málaga, que sin duda concentraron el juego hasta que en el minuto 10, después de una grandiosa parada de Basilio, el Málaga consiguió meter el primer tanto en el segundo remate. Había sido Harper. El conjunto rayista, lejos de amedrantarse, se excitó con el gol y metió gas, algo que era completamente necesario tras unos primeros minutos muy flojos. El Málaga inició un estilo de juego basado en la defensa al que ha recurrido otras veces cuando necesita mantener la ventaja sobre el marcador. El Rayo atacando más que el líder de Segunda División. En el minuto 24 pudo haber empatado el partido un remate de Schiappacasse que se marchó al cielo. El Málaga iba menos a por la portería de Basilio, pero generó alguna que otra ocasión peligrosa, como la de Leschuk en el 28, que no acabó en nada.

Los minutos finales del primer tiempo demostraron las ganas del Rayo por empatar el marcador, con jugadas que fueron siendo más acertadas, complejas y arriesgadas a medida que el tiempo pasaba. Al empezar la segunda parte, el Rayo salió con las mismas ganas de ganar con las que acabó el primer tiempo. Nico Schiappacasse tuvo entonces unos muy buenos minutos, en los que se destacó del resto del equipo, con el que, aún así, tenía mucha complicidad. Pudo haber marcado en el 50, pero el guante de Munir y un dudoso fuera de juego acabaron con la ocasión. El uruguayo fue sustituido en el 62 por Aitor García, y Aitor Ruibal fue cambiado por Toni Martínez. En los últimos veinte minutos Rayo y Málaga comenzaron a dar síntomas de cansancio, pero unos y otros tuvieron oportunidades de meter gol. Galán, en el 86, tuvo la ocasión más clara en un remate a la escuadra que fue salvado por Munir. Hicham intentó marcar el segundo del Málaga tras un error de Basilio, quien jugó un muy buen partido y nos salvó varias veces del segundo gol, pero el balón se le marchó desviado.

El Rayo dominó la posesión, como lo suele hacer. Una posesión que había ido evolucionado de hueca y poco arriesgada, a original, atrevida y que se aproximaba con eficacia al área rival. Los rayistas amasaron el 63% de la posesión, y realizaron casi el doble de pases que el Málaga, con un porcentaje de acierto mayor.

El Rayo ha perdido contra el Málaga pero nos ha dejado un espectáculo admirable. Sin duda, mereció más ante los malaguistas.

EL RAYO MANTIENE SU INTENCIÓN DE JUGAR EN EL CERRO EN ENERO

INFORAYO.COM // El Rayo Majadahonda jugará finalmente en el Cerro del Espino a partir de enero de 2019, y no habrá, en teoría, ninguna incidencia que pueda retrasar la fecha. Según el Club ha informado esta mañana en una nota de prensa, las gestiones necesarias desde que en mayo el Club ascendió han sido complejas, especialmente las relativas a la adaptación del campo para cumplir con los requisitos de retransmisión por televisión que impone la LFP. El Club, además, recuerda que el hecho de tener la oportunidad de jugar provisionalmente en el Wanda Metropolitano “da acceso al sueño de jugar en el fútbol profesional”, y fue la solución al problema más urgente del Rayo para jugar en Segunda.

Una vez arreglado eso, afirma la nota rayista, el Club, junto al Atlético de Madrid, han estado trabajando conjuntamente para solventar el resto de problemas que ocasiona la adaptación de nuestra casa al fútbol profesional, insistiendo que se quiere volver allí lo antes posible. El Club lamenta que el cumplimiento de estos requisitos supone un gran esfuerzo en todos los sentidos.

Contrariamente a lo que la afición pensaba, los trabajos, aunque aún no sobre el campo, empezaron con el informe realizado en el mes de agosto por el Atlético sobre la colocación de cuatro torres de treinta metros de altura para la iluminación del campo. El informe ha sido finalmente positivo, y las torres se colocarán en el lugar inicialmente estipulado. Además, señala el Club, el Atlético ha presentado la primera solicitud de licencia de obras el 17 de septiembre, algo que ni la prensa, ni los aficionados y parece que ni el propio concejal de urbanismo Ricardo Riquelme conocían.

El Cerro del Espino hace unos años. Imagen: Turismo de Madrid.

Las obras acometidas en el Cerro no solo incluirán la construcción de las cuatro torres de iluminación, sino que además en ellas se reformarán los vestuarios, se ampliará la tribuna y la grada lateral (recordemos que el estadio tendrá, como mínimo, capacidad para 6.000 aficionados), se colocarán nuevas puertas de acceso (hasta ahora solo había una y, eventualmente, dos), se eliminarán las protecciones contra el lanzamiento de balones en los fondos (esa obra ya está hecha) y se construirán nuevas aceras.

El comunicado finaliza reafirmándose en lo que la dirección dijo a principios de verano: todo esto estará terminado para enero del 2019, fecha en la cual el Rayo volverá a jugar a casa. Esta noticia supone un alivio para una afición que ya temía el no ver jugar al Rayo en su casa esta temporada.

Que el Rayo haya publicado una nota tranquilizando a su masa social responde a la iniciativa surgida estas últimas semanas en las redes sociales por aficionados rayistas, llamada “Volvamos al Cerro“, reclamando el regreso al estadio de Majadahonda. Finalmente, el Club ha respondido. Enhorabuena.